miércoles, 2 de mayo de 2012

Hoy por la mañana en clase hemos visto la importancia de la inteligencia emocional, por lo que pondremos nuestras ideas básicas a cerca de la persona clave, una figura muy importante en los primeros años del niño en educación infantil.


La figura de la persona clave es muy importante y necesaria para los niños y las niñas en la escuela, sobre todo cuanto más pequeño son. Esto es así, debido a que al estar alejados de su familia aunque sea por un corto periodo de tiempo, ellos necesitan a alguien que les cuide, les de confianza, afecto, etc.
El beneficio que presenta la persona clave es el de evitar que los niños y las niñas en el momento en el que sus padres les dejan en la escuela, no se sientan abandonados y entren en un momento de ansiedad.
Otro de los aspectos en los que resulta positivo, es porque les da seguridad y confianza a los pequeños, favoreciendo así su autonomía, Ya que no tendrán miedo a equivocarse ni a hacer las cosas solos porque saben que esa persona está ahí en el momento en el que la necesiten.

En la recepción, el docente tendrá que estar presente cuando los padres lleguen por la mañana para dejar al niño, para que así pueda hacerse cargo de este. Aquí el papel del educador es muy importante ya que se tiene que mostrar de tal modo que los padres se queden tranquilos al saber que los han dejado con una persona de confianza y a su vez el pequeño o pequeña observa que sus padres están tranquilos y así él o ella lo está también.
En el periodo de separación, el docente tiene que tener en cuenta que éste es un periodo muy difícil para el pequeño, ya que se separa de su persona de referencia. El educador o educadora debe comprender que los pequeños no tienen noción del tiempo y lo que puede ser para ellas un periodo corto de tiempo, para ellos puede ser una eternidad. Por lo que primero tendremos que darle tiempo al pequeño para que se vaya familiarizando con ese nuevo entorno y las nuevas personas, antes de que sus padres se vayan gradualmente, al principio un pequeño periodo de tiempo hasta ir alargándolo. Si el pequeño llorará la educadora tendrá que saber escucharlo y no tratar de acallarlo ni de distraerlo. 

Y por último, en el cambio de la persona clave la educadora o educador debe mantener una actitud comprensiva con el niño ya que no todos son iguales y puede que sienta rechazo a confiar en una nueva persona. Por ello el cambio se debe hacer gradualmente para que este no sea tan brusco y el niño se sienta más cómodo con él.

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